ConPan
Recetas Sitios

Pollo a los 40 ajos

Votos de usuario : 4.7 / 9 votos
Click en tu Voto  :

Andaba un día navegando por sitios de cocina, cuando tropecé con una receta con éste título. Me llamó la atención y estuve investigando, y resulta que es bastante habitual, tanto en sitios en castellano como en francés o inglés. Y siempre con 40 ajos, ni uno más ni uno menos!

Me atrajo mucho hacerla pero, como ocurre a menudo, para la misma receta hay interpretaciones muy diferentes entre sitios y zonas. Después de investigar bastante he hecho lo más parecido a la receta original, que parece ser de la Provenza. Y puedo asegurar que no ha sobrado ningún ajo...

Pollo a los 40 ajos
Para 4 raciones

Dificultad: normal
T. Preparación: 15 min.
T. Cocción: 2 horas 15 min.

Ingredientes:

1 pollo campero de 1,5 Kg (ya limpio)
40 dientes de ajo
2 chalotas grandes o 1 cebolla pequeña
1 zanahoria (opcional)
unas ramas de tomillo fresco
1 hoja de laurel
100 cc. de aceite de oliva virgen
sal de Guerande

Elaboración:

Como digo hay variaciones enormes entre sitio: que si el pollo entero o troceado, que si los ajos pelados o sin pelar... incluso con muchas verduras o con ninguna. En lo que coinciden casi todas las recetas es en el uso de tomillo y algo de laurel, aunque algunas añaden otras hierbas aromáticas. Y por supuesto, coinciden en lo más importante, sea el pollo grande o pequeño: siempre 40 dientes de ajo! :)

Lo que ha quedado claro para mí, y así lo hemos hecho, es que el pollo debe estar entero para poder hacer una cocción prolongada, los ajos sin pelar en absoluto pues darían demasiado sabor y/o se quemarían mucho, y las verduras no son apenas necesarias pues no aportan gran cosa al sabor que dan los ajos y las hierbas.

También está el tema de la forma de cocción, y lo más habitual es hacerlo al horno en cocotte. Como no teníamos una... al final la hemos comprado, y desde luego puedo asegurar que ha sido una excelente inversión y la usaremos para muchas más cosas.

Prepararemos los dientes de ajo procurando usarlos de tamaño mediano, desechando los muy pequeños y los muy grandes, para lo cual necesitaremos 4 cabezas al menos. Es importante por cierto que el ajo sea bien fresco, sin apenas germen, y de calidad, pues influirá decisivamente en el resultado.

El pollo evidentemente también agradece que sea uno de campo, para que aporte su sabor. Si lo compramos de un tamaño medio de alrededor de 1,5 Kg. dará bien para 4 y se hará en un tiempo correcto. Lo limpiamos bien y secamos por fuera. Luego lo salamos adecuadamente con una buena sal por dentro y por fuera.

Pelamos las chalotas (si usamos cebolla además de pelarla la cortamos en 2) y quitamos las hojitas a casi todo el tomillo, dejando un poco sin soltar. Necesitaremos como una cucharada sopera de hojitas.

Ponemos a calentar el horno en función convencional a 180ºC, con la tapa de la cocotte dentro. También ponemos a calentar a fuego medio-fuerte la cocotte con el aceite, que tardará un rato en coger temperatura.

Una vez caliente el aceite (pero no humeante) doramos el pollo poco a poco, dando vueltas para que se haga un poco la piel por todos lados, aunque no se dore mucho. Esto nos llevará al menos 10 minutos.

Una vez dorado el pollo metemos en su interior las chalotas y la ramita de tomillo reservada (y la zanahoria, si la usamos), dejándolo en la cocotte tumbado con la pechuga hacia arriba. Repartimos los ajos todo a su alrededor y salpicamos abundantemente con las hojitas de tomillo, añadiendo encima la de laurel.

Tapamos la cocotte con su tapa (al estar caliente no se cortará la cocción) y la pasamos al horno, bajando la temperatura a 160 ºC, para que siga haciéndose suavemente.

Lo dejaremos sin tocar durante al menos 1 hora y media, aunque mejor 2 horas si te gusta que el pollo se suelte bien del hueso. Lo mejor es marcharse a dar un paseo mientras, para evitar la tentación de abrir la cocotte para ver cómo va la cosa... ;)

El aroma que impregna la cocina con el paso del tiempo ya nos estará haciendo salivar... Sacamos la cocotte del horno y al abrirla todavía será peor y nos entrará un hambre enorme. ¿Pero de verdad puede estar tan aromático lo de los 40 ajos?

Pasamos el pollo a una fuente y lo trinchamos a nuestro gusto. Conviene repartir las patas y las pechugas para que toque media de cada por persona, que incluso a quien no le suela encantar la pechuga le gustarán estas.

Los ajos, con el aceite y el jugo que ha soltado el pollo, lo serviremos en un bol aparte, para ir cogiendo ambos. Pero controlando para que nadie se lleva más de los 10 ajos que le corresponden!

Y sí, doy fé de que cuando leí por primera vez la receta me pareció una barbaridad lo de los 40 ajos... no podrían ser 30 suficientes para 4 personas? pues no! hemos comprobado que lo exquisitos que quedan de sabor y su textura totalmente cremosa te incitan a comerlos... tanto untados en pan tostado (lo típico) como acompañando a la carne con su salsita. Incluso se hace poca la cantidad de pollo, dado lo sabroso y jugoso que queda.

Un último consejo: no le pongas este pollo a gente que no te interesa mucho que vuelvan a casa... pues los tendrás llamando cada poco preguntando cuándo lo vas a repetir!

Escribe tu Comentario: